Resulta extraño concebir cómo puede ser que, entre 25 equipos disputando una misma categoría, en una competición de tan sólo 7 rondas,  el azar, el destino, la bolita o el capricho del vil silicio acabe por emparejar a los dos equipos que nuestro club tiene en liza. Pero así es el complejo mundo del Swiss Manager y, quizás, de quienes lo gobiernan. Todo ello se puede resumir en que la tercera ronda para los de Beniaján nos la comimos entre nosotros mismos, en un enfrentamiento de amigos contra compañeros y/o viceversa.

Sea como fuere, allí nos juntamos los ochos jugadores del club quienes, a partir de las 17:00 h., comenzaban este curioso enfrentamiento. La sorpresa, si es que la partida ya de por sí no se salía de lo singular por sí misma, vino cuando al tiempo de empezarla se presentó el árbitro oficial de la Federación, el Sr. José Francisco Muñoz, algo que nos llena de orgullo por un lado, pero de tremendas suspicacias por otro… ¿se habrá imaginado alguna mente calenturienta que quizás se pudiera o pudiese haber planteado algún tipo de acuerdo inter-club para beneficio propio? o, por el contrario, ¿ha sido pura casualidad?, ejemmm, bueno a nosotros nos complace mas la segunda opción. Hay cosas tan raras en este mundo de los 64 escaques que no se yo algún día…

Tablero 3 (final): Si Dd8, De5+… y adiós torre (y partida).

En cuanto a lo puramente deportivo, decir que la limpieza, cordialidad y honradez estuvieron presentes durante todo el tiempo en el que se jugaron las partidas. Tres de ellas enormemente disputadas y, una tercera, un poco más blanda, dada la gran diferencia de nivel entre nuestro pupilo Mario E. Lázaro y el experimentado jugador Daniel Cánovas, uno de los miembros históricos del club, quien dió buena cuenta del debutante en tan sólo 14 moviemientos. No obstante, en el tercer tablero se produjo la gran sorpresa, cuando nuestro alumno más aventajado, Pablo, daba buena cuenta de su rival del «A», Julio, en una jugada que, tras un gambito Evans mal gestionado por el negro, el blanco conseguía una secuencia de jaques en los que ganaba torre limpia, y a pensar en la siguiente partida.

Los dos enfrentamientos en las mesas altas tuvieron desarrollos bien diferentes para un final gemelo, es decir, derrotas para los jugadores del «B». En el tablero 2, la posición fue igualada hasta el final, momento en el que dos fallos consecutivos del jugador local acabaron por encerrar un caballo que provocaba la coronación de uno de los peones blancos, cuando todo el material de valor estaba cambiado. Por su parte, el tablero 1 local, el que gobernaba el presi, obtuvo desde un principio ventaja de espacio y total inciativa. Dos errores en el ataque final (con sacrificio de alfil por dos peones) terminaba por la rendición incodicional ante la total desventaja de material a la que se vió abocado.

Tablero 1: Pedro J. Pérez – José Griñán 0:1
Tablero 2: José Juan Alcaraz – Antonio Pacheco 1:0
Tablero 3: Pablo Galián – Julio Cambronero 1:0
Tablero 4: Daniel Cánovas – Mario E. Lázaro 1:0

CAC Beniaján «B» – CAC Beniaján «A» 1:3

Ronda 4 (03/11/2012):
CAC Beniaján «A» – Lapuerta «C» 
CAC Beniaján «B» – Cabezo de Torres «C»

0 comentarios

Dejar un comentario

¿Quieres unirte a la conversación?
Siéntete libre de contribuir

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.