Ya llevábamos un par de victoria y un empate y, en ocasiones, la competición tiene esas cosas, que no siempre son alegrías, sino que de vez en cuando toca agachar la cabeza y felicitar a nuestro rival, sobre todo cuando se produce un resultado como el de ayer tarde frente al fuerte equipo del Chess Coimbra Jumilla.

Los primeros tableros se enfrentaban entre sí con un bagaje espectacular, tanto Francisco Siguenza como Juan Antonio García atesoraban el 100% de los puntos disputados, tres para cada uno en sus tres encuentros anteriores. Era hora, pues, de deshacer ese empate. Y la balanza se decantó hacia el jugador local, como fue la tónica general de toda la jornada, merced a un error de bulto en el que el portador de las negras perdía una torre entera, por no haber calculado una intermedia de jaque con caballo. Simplificación en el tablero y adiós.

Tablero 2. Momento en el que después de Ad3,
el jugador local gana calidad.

Los tableros 2 y 3 de nuestro equipo sufrieron su tercera derrota consecutiva. En el segundo puesto de la mesa, y después de una apertura casi simétrica (sistema anti-indios) el blanco comenzaba perdiendo calidad (torre por alfil) y, aunque intentó aguantar al máximo durante toda la partida, se produjo una nueva pérdida de pieza (caballo clavado). Nada mas se pudo hacer cuando, de nuevo, el jugador negro optó por la simplificación del juego para llevarse el punto sin mayores problemas.

Por su parte, nuestro tablero 3 fue el primero en firmar la planilla con derrota, gracias a un fallo en la secuencia de la apertura (Siciliana, variante Labourdonnais), donde descuidaba una clavada de alfil contra caballo. Mala resolución defensiva que provocaba el abandono. Una partida, sin duda, que sirve para ilustrar a la perfección lo importante que resulta no cometer fallos en la apertura que, como en esta ocasión, conducen a una resolución rápida del juego.

Tablero 4. Si el peón de f hubiera tomado
el peón de e, en vez de g, ¿quién sabe?…

Para finalizar, en el cuarto tablero se presentaba un jugador histórico por parte del equipo beniajanense quien, junto a José Vera, formaron parte activa del club en su primera fase, hace mas de veinte años. Hablamos de Daniel Cánovas, con diferencia el que mas batalla dió y que, quizás, mereció mejor suerte. En un momento de la partida, un sacrificio del caballo blanco (por peón) desmantelaba por completo el ala de un rey local sin enrocar. Ello propiciaba un jaque a la descubierta en el que podía optar por ir hacia la derecha o hacia la izquierda. Probablemente si hubiera elegido el camino contrario, la partida se hubiera decantado a su favor.

Extradeportivamente, destacar el excelente trato que nos dispensó el equipo anfitrión, en especial a su presidente, Francisco Siguenza.

Tablero 1: Francisco Siguenza – Juan Antonio García 1:0
Tablero 2: José Vera – Vicente Poveda 0:1
Tablero 3: César Cerón – Pedro J. Pérez 1:0
Tablero 4: Daniel Cánovas – Roberto Pérez 0:1

Chess Coimbra Jumilla – C.A.C. Beniaján 4:0
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Ronda 5:
C.A.C. Beniaján – C.A. Monteagudo «B»
(A partir de las 17:00 h., en Beniaján)

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